
La interrogante: ¿Será acaso la energía del futuro? Es complicado de responder debido a muchos factores en nuestra naturaleza humana pero podemos decir que es una buena propuesta para la humanidad.
Lo que importa: El hidrógeno es un portador de energía como la electricidad y puede producirse a partir de una amplia variedad de fuentes de energía tales como: el gas natural, el carbón, la biomasa, el agua, así como de las aguas negras, de los residuos sólidos, llantas y
desechos de petróleo.
Sus ventajas: Por mas de un siglo el hidrogeno es considerado combustible no contaminante, en pocas palabras es conveniente ya que estamos viviendo momentos nocivos en nuestro ambiente.
Sus propiedades: Es bueno recalcar las propiedades fundamentales para tener una mejor idea de cómo funciona el hidrogeno en el medio ambiente.
El Hidrógeno es un gas incoloro, inodoro, insípido altamente flamable, no tóxico, es el más ligero de los gases. Por esta razón, su manipulación requiere de cuidados especiales para evitar accidentes. El Hidrógeno es particularmente propenso a fugas, debido a su baja viscosidad y a su bajo peso molecular. Los escapes de alta presión frecuentemente se inflaman produciendo una llama muy caliente y casi invisible.
Hacia donde se apunta: En el sector transporte por que es tan contaminante y frecuente en nuestra vida diaria. Los consumidores pagan considerablemente mucho más por la energía utilizada en el transporte que por la electricidad o el gas empleado para fines domésticos (esta relación podría ser, conservadoramente, hasta de 10 a 1 para una familia de clase media). Más aún, el sector transporte tiene también un gran potencial de ganancias por eficiencia de combustible. En efecto, la eficiencia de los automóviles modernos es de alrededor del 13% durante el ciclo de manejo urbano, en tanto que los vehículos a hidrógeno, ya sean híbrido-eléctricos o de celdas de combustible, podrían alcanzar eficiencias del orden de entre 35 y 45 por ciento. Los vehículos impulsados por hidrógeno también pueden cumplir con la demanda creciente de bajas o cero emisiones.
Lo que nos interesa saber: Gracias a este tipo de combustible, generado por la mezcla de
Hidrógeno y oxígeno, los autos del próximo siglo serán ciento por ciento cero emisiones contaminantes. Su única emisión será una suave bocanada de aire húmedo y tibio.
Los avances cercanos a nuestro país: Hace un par de años en la cuidad de NECOCHEA ubicada a 500 kilómetros de la Capital argentina se presentó el primer auto argentino a hidrógeno. Es el prototipo de una tecnología que intenta disminuir la contaminación ambiental, el producto final de la combustión del hidrógeno no es otra cosa que vapor de agua.
En estos momentos debe estar muy avanzado el proyecto de generación de energía eléctrica y producción y almacenamiento de hidrógeno a partir de turbinas eólicas (sofisticados molinos accionados con un recurso gratuito, limpio e inagotable: el viento).
Si desea información detallada puedes investigar en la página argentina oficial de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA)
¿Como funciona? Todo esta apuntado a las celdas de combustible. Una celda de combustible opera como una batería, genera electricidad combinando hidrógeno y oxígeno electroquímicamente sin ninguna combustión. A diferencia de las baterías, una celda de combustible no se agota ni requiere recarga. Producirá energía en forma de electricidad y calor mientras se le provea de combustible. El único subproducto que se genera es agua 100% pura. Actualmente empresas como Chrysler, Ford Motor Corporation, General Motors, Ballard Power Systems, Energy Partners, Universidad de Georgetown, H-Power, International Fuel Cells, Plug Power, L.L.C., Daimler-Benz, De Nora S.p.A., Peugot/Citroen, Renault, Volkswagen/Volvo, Honda, Mazda, Nissan, Toyota están desarrollando sus mejores celdas de combustible para automóviles.
Dato: La primera Celda de Combustible fue construida en 1839 por Sir William Grove, un juez galés y honorable científico. El verdadero interés en celdas de combustible, como un generador práctico, no vino sino hasta comienzos de los años 1960´s cuando el programa espacial de los Estados Unidos seleccionó las celdas de combustible en lugar del riesgoso generador nuclear y de la costosa energía solar. Fueron celdas de combustible las que proporcionaron electricidad y agua a las naves espaciales Gemini y Apollo.
¿Estamos preparados para estos cambios? Cambios que mejorarían nuestra calidad de vida total. La respuesta implica la cultura de nuestra sociedad tanto en el aspecto intelectual como económico y que tan dispuestos estamos a impulsar este paso.
yuta


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